En este
espacio les platicaré a grandes rasgos mi llegada a la escuela Constitución,
ubicada en el centro de Querétaro.
Es el primer día y todo es desconocido para ti y hasta tú eres para los demás, más si eres una persona que físicamente se ve muy joven (más de lo que eres). Al llegar a la dirección te presentas y se presenta todo el personal, logré encontrarme con un maestro que había conocido en mis prácticas y eso me hizo sentirme un poco segura. Al asignarme grupo cual fue mi sorpresa que me dieron 1° grado, en ese momento no supe que emoción sentir; tal vez alegría porque son los más pequeños de la escuela, tal vez miedo porque tendría que sacarlos leyendo y escribiendo; en fin, sentí miles de emociones en ese pequeño momento.
Al llegar al
salón en donde estaba mi grupo junto con los padres de familia, quería entrar
en pánico, ya que 31 alumnos (algunos llorando) y 31 padres de familia me
miraban y no creían que era yo la maestra. La directora me presentó con todos y
fui pasando a uno por uno de mis alumnos al salón (algunos no querían quedarse
y se querían ir con sus papás).
A lo largo de
los días, pude ganarme la confianza de los niños y es así como me ha permitido
trabajar con ellos en un ambiente sano y agradable. Cuando los papás empezaron
a conocer mi forma de trabajo, algunos cuestionaban que por qué se dejaba tanta
tarea, por qué tenían que escribir mucho los niños y cosas como esas. Tan
simple fue decirles que ya no estaban en un preescolar y que las cosas serían
diferentes, al parecer también tuve que trabajar cosas con los padres de
familia. En esta labor como docente hasta vuelves a educar a algunos papás.
En este
pequeña narración lo que pretendo hacerles saber, es que con base a mi poca
experiencia puedo decirles que en la actualidad, el tocar el tema de autoridad
docente, implica hablar de una relación humana, entre profesor y alumno,
personas con intereses y metas diferentes, por una parte un adulto con
vocación, comprometido con su labor de enseñar y formar individuos capaces de
desarrollarse dentro de la sociedad como seres humanos, que buscan el bien
común, responsable y libremente, desde su profesión; por otra parte está el grupo
de alumnos que viven en una época globalizada, con grandes avances tecnológicos
e informativos a los que tienen acceso desde muy pequeños, que han crecido de
cierta manera autónoma, en un ambiente permisivo; debido a que por situaciones
económicas, las madres de familia se han incorporado al mundo laboral, o bien,
debido a que los padres exigen múltiples habilidades y continuamente recurren a
clases extracurriculares, todo esto repercute en el proceso de enseñanza y
aprendizaje.

Para lograr los
objetivos de enseñanza-aprendizaje es importante que los actores de este
proceso entiendan lo que significa autoridad, para que sepan, de lo que son
capaces de crear, de producir ya sea por su personalidad, por la implementación
de normas y/o los límites que se establecen, por ser conscientes del
compromiso, responsabilidad, respeto y libertad que esta genera. Es importante que hagamos saber nuestros
límites y normas desde un principio para tener un buen ciclo escolar, excelente
relación con padres de familia y lo más importante, un aprendizaje
significativo en los alumnos.